hotel romantico a Venezia


Gastronomia

La cocina véneta -particularmente la veneciana- se caracteriza por la gran variedad de platos tradicionales que se elaboran en gran parte con todo tipo de peces y verduras, con un único límite: el de la estación. Es difícil, efectivamente, que en los mejores restaurantes de Venecia se propongan recetas a base de ingredientes fuera de estación.

Comenzamos nuestro viaje hacia el descubrimiento de los sabores venecianos con los "cicchetti" (entremeses) expuestos en todos los "bacari" (hosterías) de Venecia, para saborearlos acompañándolos con una "ombra" (sombra: vaso) de vino. Los cicchetti típicos venecianos son: pinzas de cangrejo fritas, albóndigas de carne, medio huevo duro con anchoa, verduras fritas, pulpitos con polenta, sobrasada con polenta y, naturalmente, tostadas de pan con bacalao mantecado, o sea, cocido en leche y licuado para volverlo cremoso. Pero el entremés por excelencia son las "sardee in saor": sardinas en escabeche con cebolla y vinagre, aromatizadas con pasas de uva y piñones.

Con respecto a los primeros platos la cocina veneciana ofrece muchas especialidades. Célebre es el risotto, preparado con cigalas o sepias, aunque la receta más elogiada es la de "risi e bisi", el risotto con guisantes que comían los Dogi el día de San Marco. Entre las pastas, recordamos los "spaghetti" con almejas o tinta de sepia, los "bigoli in salsa" una especie de "bucatini" (spaghetti más gruesos) condimentados con anchoas y cebollas, y la muy popular "pasta e fagioli" (judías), suculento plato invernal que se sirve tanto en las hosterías como en los mejores restaurantes de Venecia.

Como segundos de pescado, le aconsejamos las "scampi alla busara", cigalas hechas con tomate y pimiento, anguila estofada y sepias guisadas, naturalmente acompañadas con polenta. Muy característica es también la fritura de "moeche", pequeños cangrejos pescados en el período de la muda (primavera y otoño) cuando hasta su caparazón es tierno y comestible. Entre los segundos de carne, seguramente el más típico es el hígado a la veneciana: tierno hígado de ternera estofado con mucha cebolla.

Un capítulo a parte merecen las "castraure", las célebres alcachofas violetas cultivadas en las islas de la Laguna, especialmente en Sant'Erasmo. Se trata de un producto exquisito y muy raro -recientemente clasificado por Slow Food- que se puede saborear en mil modos exclusivamente en el período de su cosecha, que va de fines de abril hasta la segunda mitad de junio.

Todos estos deliciosos platos deben acompañarse con vinos vénetos: del Prosecco de Conegliano al Valpolicella, del blanco de Custoza al Amarone. Para concluir la comida le aconsejamos un "sgroppino" (sorbete de limón y Prosecco) o bien, un vasito de grapa de Bassano, después de saborear alguno de los típicos dulces venecianos como los "zaeti" -galletas preparadas con harina de polenta y pasas de uva- o los bussolà buranelli -galletas de manteca con forma de rosca- deliciosas también embebidas en el dulce Vin Santo.

Autor: NOZIO