hotel romantico a Venezia

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La Dolce Vita

Venecia ofrece posibilidades de entretenimiento y diversión para todos los gustos: es posible saborear un aperitivo en uno de los elegantes cafés de Plaza San Marco, escuchar una ópera lírica en el Gran Teatro La Fenice, o bien, descubrir la tradición ligada a los "bacari" (hosterías) venecianos.

Para los estetas más refinados no hay nada mejor -entre un museo y otro- que una placentera pausa en un local histórico y aristocrático como el Café Florian o el Quadri de Plaza San Marco, o bien, el Harry's Bar o el Harry's Dolci de la Giudecca.

El Café Florian se encuentra bajo los pórticos de las Procuratie Nuove y es uno de los símbolos de Venecia. Desde su inauguración en 1720, el Café Florian acoge huéspedes ilustres como Goldoni, Lord Byron, Foscolo, Goethe, Dickens, Proust, D'Annunzio y Eleonora Duse, Rousseau, Stravinsky, Modigliani. Espléndidas son sus salas internas: la Sala degli Specchi, la Saletta Orientale. la Sala del Senato y la Sala Liberty, joyas decimonónicas que se pueden admirar saboreando un excelente café y degustando deliciosas pastas de té. Durante la hermosa temporada estival, es posible relajarse sentados en las mesitas al aire libre, en el corazón de Plaza San Marco, arrullados por la música de la orquesta privada del Café.

Otro local histórico es sin duda el "Harry's Bar" -abierto por Giuseppe Cipriani en 1931, en un pequeño almacén cerca de San Marco- que se volvió en pocos años uno de los restaurantes más famosos del mundo. Entre los admiradores de la cocina de Cipriani hubo artistas y escritores como Hemingway, y políticos y soberanos que contribuyeron a alimentar su leyenda. Con Arrigo Cipriani, el inventor del Bellini (cóctel a base de vino blanco y zumo de melocotón), el Harry's atravesó el océano y desembarcó en Nueva York.

Los amantes de la ópera lírica y el ballet podrán asistir a los espectáculos organizados en el Gran Teatro La Fenice, recientemente reconstruido "com'era e dov'era" (como era y donde estaba) después de un terrible incendio.

Si prefiere diversiones más simples, en lugares más informales, le aconsejamos un tour por los "bacari": las características hosterías de Venecia, con grandes mesas de madera y mostradores atiborrados de "cicchetti" (entremeses). Entre los más característicos, recordamos el "Do Spade" y el "Volto", donde se puede tomar la famosa "ombra" (sombra) de vino respirando una atmósfera realmente auténtica.

A quien busca lugares llenos de vida, le aconsejamos sin duda Campo Santa Margherita y sus alrededores -lugar de encuentro de universitarios y artistas- y la zona del Ghetto, en particular la zona adyacente Fondamenta de la Misericordia, sobre la que se asoman pequeños restaurantes étnicos, bares y locales históricos como el "Paraíso Perdido".

Autor: NOZIO